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9 de marzo de 2016

Centinelas de Terra - Proyectos en el tintero



Muy buenas lectores de Profanus40k y bienvenidos a una nueva entrada de trasfondo traducido por nosotros y que una vez más compartimos con todos vosotros para que podáis disfrutarlo en castellano. El breve trasfondo que hoy os traigo pertenece al libro de los Centinelas de Terra, un proyecto viejo pero con historia.

Y es que incluso antes de la salida del libro de la Legión Negra completamente traducido ya se empezó a realizar este trabajo. Varias personas insistieron en que lo hiciéramos y, de no ser porque Jok ya había tomado la resolución, no habría avanzado. Sin embargo, recibimos ayuda de varios usuarios que, lejos de tener malas intenciones, nos proporcionaron sus propias traducciones del libro pero... estaban plagadas de errores, incoherencias y demás (simplemente habían sido corta-pega del google translator) así que este proyecto entró en un círculo vicioso del que no logró salir y Jok le dio carpetazo.

Hoy recupero parte de ese proyecto para compartirlo con vostros. Que disfrutéis de la lectura sobre los Centinelas de Terra. Saludos.




LOS HIJOS DE DORN

Los Puños Imperiales fueron la más incondicional de las Legiones de Marines Espaciales durante la Herejía de Horus, su leyenda ha crecido con cada siglo que pasa. Tal heroísmo siempre se ha cobrado su precio con sangre, pero esta es una carga que los Puños Imperiales soportan con fortaleza, pues ellos saben que su Primarca, Rogal Dorn, no esperaría menos de ellos.

Los Puños Imperiales fueron los pretorianos del Emperador durante toda la Gran Cruzada, un deber que llevaron a cabo con honor en incontables mundos. Ahora, al término del 31º Milenio, la Legión ha sido disuelta pero el Capítulo que lleva su nombre mantiene las funciones y las tradiciones de antaño. Al final de la Purga, los Puños Imperiales vieron como el resto del Imperio renunciaba al sueño del Emperador, al sueño de una Humanidad unida, y juraron que continuarían la lucha, solos si fuera necesario. Por lo tanto, la Gran Cruzada nunca terminó para los Puños Imperiales. Mientras que los demás Capítulos de los Marines Espaciales, y el resto del Imperio en general, han centrado sus esfuerzos en la conservación de lo que queda del Imperio, los Puños Imperiales continúan la campaña a través de la galaxia, llevando la guerra a los enemigos de la Humanidad y reclamando los mundos que se perdieron hace muchos miles de años.


‘Para los demás, la Gran Cruzada terminó hace mucho tiempo. Para nosotros, no cesará hasta que todos los mundos de la Humanidad se unan una vez más y la era dorada del Emperador retorne de nuevo’

- Capitán Lysander Darnath


A pesar de que son llamados para llevar la guerra a los cinco Segmentums de la galaxia, los Puños Imperiales aún siguen siendo los defensores de Terra. Su fortaleza monasterio, la gran nave de guerra conocida como Falange, se mantiene como una estación del Sistema Solar, y se dice que el Capítulo mantiene una secuencia de señales de alerta codificadas que les permiten retirarse de otras zonas de batalla con una velocidad asombrosa cada vez que Terra se ve amenazada, tal y como ya lo hicieron una vez. 

Se relata normalmente que el momento estelar de los Puños Imperiales se sucedió durante el asedio al Palacio del Emperador; una fortaleza en la que para su creación el Primarca de los Puños Imperiales, Rogal Dorn, había sido clave. La verdad es que los Puños Imperiales han sido cruciales muchas veces para la supervivencia del Imperio, aunque es cuestión de honor que entre los hijos de Dorn tales cosas sólo sean mencionadas por necesidad. Mientras que el Capítulo no se ha tenido que ver afectado por el mismo tipo de clandestinidad o el secretismo que los Ángeles Oscuros, no aprueban la fanfarronería que impregna Capítulos tales como los Lobos Espaciales. Como individuos, y como un Capítulo, los Puños Imperiales buscan su propósito en la realización de grandes obras, no en relatar de las mismas. Como consecuencia de esto, aquellos que se tropiezan con los hijos de Dorn a menudo se quedan con la impresión de que son guerreros sombríos y depresivos. Los que les conocen mejor, como los Ángeles Sangrientos, reconocen la pasión que todos los Puños Imperiales mantienen bajo control estricto por su adhesión al protocolo. Esta constante mortificación es necesaria, debido a que el orgullo ha sido siempre la mayor debilidad de los Puños Imperiales. 

El orgullo es una fuerza poderosa. Puede inducir un guerrero a grandes hazañas, a pesar incluso de que todos a su alrededor hayan perdido toda esperanza. Proporciona nuevas fuerzas para superar hasta los shocks más duros, y otorga luz a la llama de la victoria a partir de las brasas de la desesperación. Aun así el orgullo es un arma de doble filo, ya que el Capítulo ha tenido que pagar demasiado a menudo el precio del mismo. El Librarius de la Falange contiene muchos relatos de Puños Imperiales que han muerto innecesariamente, impulsados luchar cuando su Capítulo y el propio Imperio habrían requerido de guerreros, que a pesar de la vergüenza, permanecieran vivos. Escuadras, Compañías y, si los rumores son ciertos, un diezmo aún mayor de la fuerza total del Capítulo habría perecido por estas causas en algún momento. Estas pérdidas habrían acabado con cualquier otro Capítulo, pero no con los Puños Imperiales, que mantienen una reserva de reclutas mucho más densa que cualquier otro Capítulo, con el fin de que las Compañías enteras se puedan reconstruir a una velocidad increíble cuando sea necesario. Es un orgullo para todos los que sirven a bordo de la Falange que los hijos de Dorn jamás serán derrotados del todo mientras aun quede un hermano de batalla que todavía se encuentre en condiciones de sostener erguido el estandarte del Capítulo.

En un intento de contrarrestar estos defectos en su carácter, los capellanes de los Puños Imperiales predican credos destinados a inculcar un enfoque más templado sobre la guerra. -Cualquier derrota puede convertirse en victoria- Esto se enseña a los neófitos del Capítulo, para que siempre queden guerreros vivos para poder ver tal suceso cumplido. Así lo enseña en el reclusiam, aunque en el fondo saben que estas palabras son sólo bálsamos para intentar mitigar lo incurable. La terquedad es una parte tan importante de los Puños Imperiales como lo es la semilla genética del Primarca, y es raro que un hermano de batalla pueda resistir su tentación siempre.

Para un Puño Imperial, cada batalla es una prueba de voluntad además de cualquier otra cosa. Los que dominan su orgullo son capaces de abrazar la fuerza que este ofrece como también tienen la sabiduría para reconocer cuándo roza la insensatez. Tales Marines Espaciales pueden convertirse en héroes, pero jamás podrán escapar del todo de la arrogancia que corre por sus venas. Esta certeza ha sido demostrada una y otra vez a lo largo de los milenios de existencia del Capítulo, pero en ningún lugar quedó tan patente como durante la Cruzada del Trueno, también conocida en la Liber Honorus de los Puños Imperiales como El Triunfo de la 3ª Compañía.


LOS CENTINELAS DE TERRA
La 3ª Compañía de los Puños Imperiales, registrada en el Liber Honorus como los "Centinelas de Terra”, tiene una larga e ilustre historia. Relatar la lista de los capitanes de la Compañía es mencionar los nombres de los héroes del pasado, guerreros cuyas acciones son conocidas desde una punta de la galaxia a la otra: Hellico, quien resistió en la Puerta de la Santidad contra el heraldo de los Portadores de la Palabra; Meinhar, que dispersó a los Orkos de Axarus y arrasó su fortaleza; y Demetricos, el libertador de un centenar de mundos en el sector Nabucodonosor. La Compañía tiene una gran reputación que mantener, pero cada generación de hermanos de batalla lo hace con orgullo, tratando de honrar a sus antepasados, mientras que forjan su propia leyenda.



ASCENSO DE LYSANDER

En los últimos años del 41 º Milenio, hay un hermano de batalla que encarna la tenacidad y la determinación de los Puños Imperiales como ningún otro. Ese hombre es Darnath Lysander y es imposible hablar de la Cruzada del Trueno sin relatar su historia.

Lysander estuvo marcado por la grandeza desde el comienzo, pues fue reclutado en la Sagrada Terra. Su presencia en el corazón del Imperio fue el resultado de una larga peregrinación, iniciada por sus padres antes de su nacimiento. Fue un viaje que tardó trece años en completarse, y llevó a la familia a atravesar la devastación causada por el Waaagh Grozdakk así como el tumultuoso horror de la herejía de Quesarch. Los padres de Lysander perecieron en el camino, asesinados por negarse a abjurar de su fe, pero el niño sobrevivió. Vivió de su ingenio y de la caridad del Culto Imperial, Lysander luchó primero por su propia supervivencia y después para completar la peregrinación de sus padres. Poco a poco, el relato del muchacho peregrino había crecido hasta casi convertirse en leyenda, sin duda exagerada por sacerdotes para perseguir sus propios fines, pero para cuando finalmente llegó en Terra, Lysander fue recibido como un verdadero héroe de la fe. 

En ese momento, Capellán Shadryss de los Puños Imperiales estaba en Terra. Había escuchado los relatos sobre el muchacho peregrino y encontró Lysander ante el Pilar de Hueso. El Pilar era conocido por muchos como un monumento a la valentía de los Puños Imperiales afrontando un desastre olvidado hacía mucho, pero Shadryss conocía su secreto. El Pilar era el último remanente de la una vez gran fortaleza monasterio de los Puños Imperiales, destruida en la Herejía de Horus. Shadryss también se encontraba en peregrinaje de la misma forma, en su caso para presentar sus respetos a los antepasados muertos hacía mucho tiempo y consideró la presencia de Lysander como algo portentoso. Cuando Shadryss regresó a la Falange, lo hizo con el chico a su lado.

Lysander destacó en los desérticos campos de entrenamiento de Juno y Ganimedes, progresando en su adoctrinamiento y entrenamiento con una velocidad pocas veces antes vista. Bajo la tutela Shadryss se enteró de que el Emperador no era un dios, como así decretaba el Culto Imperial, pero un sí un poderoso guerrero y visionario de cuya carne mortal habían surgido los Marines Espaciales. Lysander rechazó este conocimiento al principio debido a que la fe había sido el único sustento que había conocido durante gran parte de su joven vida.

Sin embargo, pronto llegó a abrazar esta nueva verdad al darse cuenta de que esta mostraba al Emperador como a un salvador. Al igual que todos los que habían llegado antes que él, Lysander comprometió su vida a la defensa de la obra del Emperador, no como el indefenso adorador que habían sido una vez, sino como el guerrero que honraba las obras de un ilustre antepasado. Pasaron los años y Lysander pasó a la Segunda Compañía, al mando del Capitán Jostin, denominada “Las Espadas de la Terra”, donde rápidamente alcanzó el rango de sargento. Aquí, para indignación de sus compañeros, desechó las técnicas oficiales de uso del sagrado bólter, perfeccionadas durante muchos miles de años. En su lugar, Lysander entrenó a sus hermanos de batalla en técnicas menos ortodoxas que había aprendido de Jonas Makan, el sargento de exploradores que le había introducido en el arte de la guerra. Cuando Jostin desafió a Lysander por su incumplimiento de la tradición, éste se negó a cambiar de idea, argumentando que tal eficiencia tradicional era solo la fe ciega que se tenía en ella. A pesar de ello, fue sólo la intervención de Shadryss lo que evitó la degradación y censura de Lysander.


UNA TRADICIÓN DE DESAFÍO

Aunque es raro que la Falange abandone el Sistema Solar, los Puños Imperiales a menudo se dispersan a lo largo y ancho de la galaxia, haciendo su mayor esfuerzo para continuar sus cruzadas contra los enemigos del Imperio. Una vez que una cruzada se pone en marcha, pueden pasar años o incluso décadas antes de que los hermanos de batalla vuelvan a la Falange. La derrota no es una opción para aquellos que participan en tales cruzadas, pues volverán a casa victoriosos o no lo harán. 

Esta dedicación implacable se traduce en que las cruzadas rara vez tienen acceso a los casi ilimitados recursos que poseen otras fuerzas de Marines Espaciales. Una vez que la cruzada comienza se espera que su comandante triunfe con los recursos a su disposición. Esto ha generado una creencia en el capítulo de que un verdadero guerrero encuentra la manera de triunfar con las armas que tienen en la mano, que a su vez ha dado lugar al desarrollo en los Puños Imperiales de una determinación casi celosa a emplear determinadas marcas y modelos de armaduras y armamento. De hecho, los Puños Imperiales consideran que el uso de tales equipos como una prueba palpable de que no se han desviado de su misión a causa de tales comodidades tales como el reabastecimiento innecesario.





EL ASCENSO DE UN HÉROE
No sería hasta más tarde ese mismo año, durante la Batalla del Puente Colonial en Iduno que Lysander podría, por fin, defender su postura. Allí, tres escuadras tácticas de la 2ª Compañía defendían el puente que conducía al palacio del gobernador contra una horda de cultistas de cerca de unas tres mil almas desafortunadas. El Capitán Jostin pereció en los primeros momentos del ataque, un disparo afortunado de un rifle automático atravesó el ocular izquierdo de su yelmo adentrándose profundamente en su cerebro. Con la muerte de Jostin, Lysander tomó el mando, dirigiendo a los supervivientes. Incapaz de avanzar a través de la tormenta de fuego bólter, los cultistas huyeron en desbandada, dejando un sangriento escenario de muertos a sus espaldas.

La batalla de Puente Colonial fue la primera vez que el nombre de Lysander se registraba en el Liber Honorus del Capítulo, las mismas técnicas que una vez habían amenazado con traerle la ruina fueron las que le reportaron un gran honor. La batalla también permitió a Lysander comprobar de lo que eran capaces los traidores Guerreros de Hierro. Éstos estaban detrás de la insurrección en Iduno y posteriormente se descubrió a uno de aquellos guerreros mejorados entre los muertos. La presencia del renegado fue suficiente para que todo el poder de los Puños Imperiales cayera sobre Iduno, pero no se encontraron más rastros de los traicioneros hijos de Perturabo.

A raíz de Iduno, Lysander se ganó muchos laureles imperiales. Llegó a ser conocido como un guerrero que podría defender cualquier posición, no importaba lo indefendible que pudiera parecerle a los demás. Fue a partir de la captura del crucero Eldar Sangre de Khaine que recibió el mando de la 2 ª Compañía. Cuando los Puños Imperiales se desplegaron para romper el asedio que había durado tres años en Haddrake Tor, un planeta bajo las implacables garras de los Guerreros de Hierro del Herrero de Disformidad Shon'tu, fue Lysandrer quien dirigió el asalto mediante Cápsulas de desembarco. Una vez asegurado el lugar de aterrizaje, la fuerza de ataque de Lysander desplegó sus balizas para convocar a los Exterminadores de la Primera Compañía en lo más encarnizado del combate.

Desgraciadamente, los defensores habían provocado un estremecimiento de la Disformidad, y muchos de los Exterminadores se materializaron en profundos abismos e incluso en la propia roca. Kleitus, capitán de la Primera Compañía, fue uno de ellos, su cuerpo se materializó entre piedra sólida. Antes de morir, Kleitus puso su martillo trueno, el Puño de Dorn, en las manos de Lysander y le pidió que buscara venganza saliendo victorioso. Lysander guió a los supervivientes de la Primera Compañía junto a los de la suya para hacer añicos la fortaleza de los Guerreros de Hierro. Shon'tu huyó del planeta derrotado aunque había dejado un misterio en tras de sí. Los supervivientes hablaron de cómo el Herrero de Disformidad se entretuvo poco en saquear su mundo y se sumió en una búsqueda por sus archivos milenarios. Por desgracia, no había manera de saber lo que Shon'tu había estado buscando debido a que había destruido los archivos antes de escapar.

En la posterior reorganización que hubo en Haddrake Tor, Lysander fue ascendido a la categoría de Maestre de la 1 ª Compañía, Supervisor del Comandante de la Armería y Señor de la Falange. El capellán Shadryss, ahora muchos siglos mayor, veía la senda que su recluta había seguido y vio como su fe había sido recompensada. Estaba seguro de que Lysander alcanzaría el rango de Señor del Capítulo, y entonces tal vez llevaría a los Puños Imperiales en una nueva y gloriosa era.

Continuará...

14 comentarios:

  1. Hooo, molaria que sacarais este suplemento como ya hicisteis con la legion negra.

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    1. Dudo mucho que acabe siendo así Lucas. Una pena

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. Es una pena yo siempre he adorado el trasfondo pero desde que solo sale lo bueno em ingles pues puff.
    Por cierto en el primer o segundo parrafo hay una errata, no es al final del 41 milenio sino al final del 31 cuando se disuelven las legiones.

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    1. Sí, es una errata, ya la he corregido, graccie!

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  4. muchas gracias por estos gatitos,lastima que no salga,pero aun así graciasbpor sacar un fragmento!

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    1. De nada Dani, ya que estaba hecho es tontería dejarlo morir entero

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    2. quería decir regalitos,no gatitos jeje

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  5. Respuestas
    1. Al menos te sirve un ratito de lectura :3

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  6. Hola amigo, como Puño imperial de la 3ra compañia siento la necesidad de tener este documento traducido en su totalidad para que otros tambien puedan disfrutarlo, ya lei otros de tus trabajos y son muy buenos.
    Si te animas a poner en marcha el proyecto yo te ayudo con toda dedicacion.
    O por lo menos ayudame a captar gente y me pongo al frente del proyecto, de ahi ya lo terminas de embellecer y lo publicamos en tu pagina.
    Saludos.

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    1. Muy buenas Kaper, contáctanos al correo avatar.negro@hotmail.com, te contamos los detalles y si de verdad quieres que salga adelante podemos ayudarte a hacerlo posible y que se comparta con toda la gente posible.

      Saludos

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